Menú Principal

> 

Presentación
> Metodología
> Trabajos con la memoria
> Nuestras Raices
> Catálogos
> Links
> Contacto

COLECCIÓN ROBERT DA SILVA

La Yerra de Texeira”

Berón Velásquez revoleando el lazo, de espaldas observando el ternero cuando pasará frente a él para tirarle el pial. Más atrás otros participantes enfilados esperando, los del fondo esperan por si los de adelante no pialan o por si sale alguno sin yerrar[1].

Se puede ver claramente que el muchacho de buzo azul ya tiró el pial sin tener acierto, y Berón está listo para tirarle, al igual que los demás esperando su turno, revoleando.
Se puede ver el ternero pialado y al fondo muchos niños rodeando el fogón en este caso para (2) solamente no había marcas porque ya la tenían.
Al centro, dos hombres tratando de apretar el ternero y proceder a herrarlo, cerca del fogón.

De espaldas, con tirador, se reoconoce a Mario Amado, un reconocido jinete, luego de haber tirado el pial.

Izq.: Al centro, un grupo de 

hombres continúa con el procedimiento de la yerra.

Desde esta panorámica ya se divisan diversos grupos de personas avocados a distintas tareas. Unos herrando, otros en el fogón, esperando los huevos para asar. A lo lejos, otro grupo de personas observando.

Vista panorámica del campo de la yerra, es decir “la playa”. Es el espacio de campo dispuesto para realizar esta faena campera.

Ternero al suelo. Se puede ver claramente de qué manera los hombres lo asujetan. Uno está sentado sobre el mismo con la mano derecha del animal agarrado sobre su pierna para evitar el movimiento de la cabeza. El que va a la cola está sentado en el suelo; con su pie izquierdo se afirma en la pata del ternero, en el garrón, para evitar que el animal patee.

La pata izquierda del animal está agarrada con la mano izquierda a la altura de la pezuña. 

Con la mano derecha se agarra la cola  por debajo del cuarto del animal para sujetarlo mejor. Ninguno de estos hombres puede largar al vacuno hasta no terminar con la faena ya que resulta muy peligroso.

Si escapa la cabeza puede lastimar al que está señalando o cortando la guampa. Si escapa la pata puede lastimar al que está cortando o a él mismo. Esta es la mejor manera de dominar al ganado, acostado sobre su costado en el suelo.

Hay personas que se sientan en el medio del animal, le doblan la cabeza y pasan la pierna de ellos por dentro de las del ganado y lo sujetan solo pero no habiendo necesidad esto se evita. Según el tamaño del ternero, si es muy grande hay que hacerlo de a dos.

Quien está a la cabeza del ternero es Hugo Texeira. Quien señala es uno de los dueños del rodeo.

A la derecha, el joven Ferreira revoleando el lazo para pialar.

A la izquierda, pialado del ternero. Otro trata de sujetarlo de la cola para que no se vaya.

Un par de pialadores intentando pialar un ternero que quiere irse.

A la derecha, un ternero agarrado entre dos personas, pronto para ser herrado. Se aproxima el hombre que hará el trabajo de señalar y capar, en este caso es uno de los dueños del ganado: José Texeira.

A la izquierda, 

cruza un niño comiendo “huevo asado”: los testículos de los terneros se asan y se comen como exquisito manjar. A la izquierda: José Texeira señalando su ganado.

José Lemos toma los testículos del ternero con la mano izquierda bien firme, con la mano derecha procede a castrarlo realizando un corte. En este caso se cortan ambos testículos de un solo tajo.

Luego de cortar el cuero y rajar el testículo se procede a cortarle los mismos hasta donde quedan finitos, para evitar que queden “torunos”

 

Ya castrado se lo asujeta para cortarle las guampas, bien contra la cabeza.

Quien está cortando es Horacio Cuadrado, abuelo del chico

que sujeta la cabeza del ternero mientras se distrae mirando el campo de pialadas.
Un fogón en el medio del campo. En este caso es sólo para asar “huevos”; ya que las marcas ya se han calentado al rojo vivo. Dos señores mayores eran los encargados del fogón y un grupo de niños comen huevos asados, los que pasaron por salmuera.

A la izq.: Un ternero herrado rumbo a la portera que sale al campo grande.

Der.: Unos cuantos gauchos ultimando detalles, esperando que se levante el ternero para ser pialado nuevamente.

Unos cuantos pialadores esperan la pasada del ternero con el lazo armado. Uno de ellos ya lo está revoleando.
Se puede ver claramente el corte en los testículos del animal, en este caso es Hugo Texeira el castrador. Eduardo Cuello (de frente) y Mario Amado (de espaldas) asujetan al ternero por la cabeza y las manos. Otro ayudante se encarga de las patas traseras.
Izq.: Raúl Espinosa sentado atrás de la paleta de una ternera. José Texeira señala. José Ramos maneja el cuchillo castrador pero comprueba que se trata de una hembra. 
Horacio Cuadrado observa con la sierra en la mano, ya que debe estar donde caiga el ternero o ternera para cortar las guampas. Der.: Don Horacio cortando las guampas.
Eduardo Díaz, “Chinito” apreta el ternero colorado adelante y José Ramos señala. Atrás el joven Ferreira agarra la pata.

 

Izq.: Raúl revolea el lazo pero ya ha sido pialado el ternero por el pialador anterior.

Der.: Raúl y Mateo asujetan el ternero esperando que lleguen a hacerle la yerra. Se puede apreciar claramente la diferencia en el suelo del otro lado del alambre de color verde fuerte: es avena sembrada y un molino de viento.

Terminado el trabajo Mateo trata de enderezar el animal para el lado de la salida.

En el fogón, los huevos asados.Los niños son los clientes más interesados en los huevos. El “Turco” trae en las manos algunos de ellos, ya que fue uno de los encargados de cortarlos.

Al medio de la playa o rodeo dos hombres intentan asujetar un ternero. Tranquilo, va caminando don Elbio Rodríguez quien también colaboró en la yerra.

Raúl Espinosa observando

el campo y descansando.

Mateo Montesdeoca observando

 el final de una yerra.